El sentido de la cultura en Brasil

culturaBrasil es un referente mundial en muchos sentidos, pero pronto también lo será en lo referente a derechos de autor y su relación con acceso a la cultura. Y es que se inició un proyecto de discusión pública para la modificación de su ley de derechos de autor.

Mientras que en otros países la legislación sobre Propiedad Intelectual se vuelve cada vez más rígida, con leyes que permiten cierres de sitios web, bloqueos de contenido, sanción penal a usuarios de internet, otorgamiento de facultades de fiscalización a entidades privadas (recordamos el caso de nuestro país, en donde se quiso otorgar a las empresas de acceso a Internet la facultad de bloquear contenido sin tener orden judicial), en Brasil se pretende llevar al parlamento un proyecto de ley el próximo mes de marzo que incluya como puntos fuertes que se considere la copia privada un derecho básico, que se compense a los autores por los derechos de autor en Internet con los beneficios económicos que genera a las empresas este área de negocio y que se libere el material descatalogado para el uso público.

El proyecto brasileño prevé la creación de un Instituto Brasileiro de Direito Autoral, bajo la gestión del Ministerio de Cultura, que se ocupará de supervisar, regular y promover la administración colectiva de derechos, proveer mediación y arbitrajes en disputas dentro del área, organizar el registro de obras, darle al estado la capacidad técnica para actuar en interés del país en la arena internacional y para fomentar la diseminación de obras. Y justamente se da esta nueva figura porque existen diferencias con la labor que realiza la Sociedad Gestora de Derechos de Brasil (algo así como la SCD Chilena), y se buscará una fiscalización de los beneficios que logran los actores implicados en el negocio. Una declaración del actual ministro de cultura de Brasil, Alfredo Marevy dice:

«La asociación de músicos se ha transformado en una institución con poca transparencia, tiene un poder de restricción de los derechos muy fuerte. Es casi una Policía, recuerda a los antiguos estados estalinistas».

Y este no es un tema menor, considerando que incluso en países como en España, donde la SGAE tiene un gran poder político y económico (incluso pensando en gastar 350 millones de euros para tener una red de palacios, teatros y edificios históricos fuera de España), se está cuestionando su acción, justamente por La Comisión Nacional de la Competencia (CNC) de dicho país, que solicitó revisar la actual Ley de Propiedad Intelectual y establecer así medidas que permitan «evitar posibles abusos e ineficiencias» ante la situación monopolística de entidades como la SGAE.

Por su parte, la canditada a la presidencia de Brasil Dilma Roussef se lanzó varias declaraciones que demuestran el sentido de la cultura que existe en Brasil, entre las que destacamos:

  • «El derecho a acceder a Internet no puede ser una cuestión comercial»
  • «Internet no puede ser objeto de una regulación que la constriña y lo someta a la censura»
  • «En un país como Brasil, Internet tiene que ser un derecho»

Declaraciones de principios como políticas tecnológicas de Brasil en materia cultural han generado reacciones como las palabras de Larry Lessig, uno de los fundadores de Creative Commons quien señaló que «…será la ley más progresista en materia de derechos de autor…» y «…estamos deseando que los gobiernos del siglo XXI se den cuenta de que la gente del siglo XXI quiere ser capaz de compartir sus contenidos…»

Esperamos que estas positivas posturas se repliquen en nuestro país, para así privilegiar verdaderamente la cultura de contenidos por sobre los intereses económicos que genera la cultura.

fuente foto: http://blogs.ua.es/kant/2009/08/14/176/

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