Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales

examen Inspirado en el artículo de Cristian Sepúlveda, que habla sobre un cierre en el ciclo de su vida, el día de ayer miércoles 2 de septiembre también marca un antes y después en mi existencia terrenal 🙂

Para todo aquel que estudió derecho (y los que son familiares o amigos de algún egresado de derecho), sabe de la importancia y trascendencia que tiene el llamado “examen de grado”.

Según la universidad (cuyo estilo de examen puede variar entre una u otra), esta prueba, generalmente oral, es la culminación de un proceso en la vida académica de pregrado de un estudiante de derecho.

Y no estamos hablando de cualquier examen. Es el último que se rinde y que, si se han cumplido otros requisitos establecidos en la Universidad respectiva (en mi caso confección de memoria de grado), otorgan la anhelada Licenciatura en Ciencias Jurídicas y Sociales, lo que hace optar (tras hacer una práctica profesional en la Corporación de Asistencia Judicial), a jurar ante la Corte Suprema dotando del título de abogado.

 

En el área profesional que tengo claramente definida (relacionada a temas tecnológicos principalmente) y en la que me estaba perfeccionando, existía usa barrera que no me dejaba avanzar con tranquilidad, seguridad y que era imprescindible para iniciar proyectos completamente profesionales.

Había logrado pasar, luego de mucho tiempo y dedicación, mi vida universitaria.
Había confeccionado luego de un trabajo de estudio, la memoria de grado aprobada con distinción máxima.
Había desarrollado mi práctica profesional en forma destacada con la mejor nota para calificar.

Pero aun tenía como deuda aprobar el famoso examen.

Eso hasta el miércoles 2 de septiembre recién pasado.

Sin decirle a ninguno de mis familiares, con muy pocas personas que sabían la fecha exacta de mi examen, preparándome en el poco tiempo que tenía disponible (por mi trabajo en la SUBTEL, asesoría parlamentaria, asesorías varias que realizo y activismo digital), debía ser, al rendir mi examen, el momento preciso para aprobar el señalado examen, más cuando estoy ad-portas de continuar con un segundo diplomado en la Universidad de Chile, lo que me dejará (cumpliendo requisitos) como candidato a Magíster en Derecho Informático.

Pero finalmente este 2 de septiembre, tras todo el tiempo invertido, incluyendo actos fallidos y con esfuerzo logré finalmente aprobar el examen de grado, consiguiendo finalmente mi Licenciatura en Ciencias Jurídicas y Sociales.

Me encuentro muy feliz. Tanto que aun no siento el gran peso que me saqué de encima, pero si veo con satisfacción como este ciclo de mi vida profesional se cierra para abrirse un mundo bastante auspicioso.

Desde este espacio virtual, mi hogar digital, solo me resta agradecer a mi familia, base sólida en la que descansé muchísimas veces y todos aquellos que me apoyaron, desearon éxitos y estuvieron atentos en mi desarrollo.

Estoy orgulloso de poder decir, muy pronto, que soy un abogado.

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