El costo de la conectividad y la banda ancha

10 noviembre, 2008 · Categorías Legislación, Opinión, Tecnología, Todo 

banda ancha2Cuando hablo de costo de conectividad y banda ancha en Chile no me refiero solamente a valor en dinero ($ o U$ elija usted), sino mas bien en costo de implementar las decisiones políticas, comerciales, humanas, de tiempo, esperanzas, etc, es decir, lo que realmente cuesta considerar a la conectividad (y asociado a ella, la implantación de la banda ancha en Chile), como uno de los pilares de desarrollo del país. Está más que claro que las nuevas tecnologías de la información (que ahora de nuevas no tiene mucho) en muchos casos sirven para potenciar el nivel de desarrollo de un país o región. En Asia, por ejemplo, la llegada de Internet, ha puesto a la cabeza de vanguardia en innovación algunos países como Japón, Corea del Sur y China que se han convertido en referente mundial de I+D+i (investigación, desarrollo+innovación) tanto por su tecnología pionera como por el elevado número de usuarios.

La primera fase de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información celebrada en Ginebra en 2003 ya nos vaticinaba que:

“El mundo moderno está experimentando una transformación fundamental a medida que la sociedad industrial que marcó siglo XX deriva a gran velocidad hacia la sociedad de la información el siglo XXI. Nos encontramos, sin duda, en medio de una gran revolución tal vez la mayor que la humanidad haya experimentado. ”.

Sin embargo en Chile aun existen experiencias que nos muestran que tanto algunas autoridades como algunos empresarios monopólicos aun no consideran el factor que determina la conectividad en el progreso del país, tanto en aspectos humanos como educativos.

Internet y educación en Chile

conectividad escuelasAsí, por ejemplo, en esta última faceta, la VII encuesta realizada por el Centro de Investigación y Desarrollo de la Educación nos muestra la brecha existente en materia de conectividad entre la educación pública, particular subvencionada y particular. En este informe observamos (gracias al gráfico que se adjunta), que más del 96% de los alumnos de los colegios particulares cuentan con conectividad a Internet v/s el 34% de alumnos de las escuelas públicas. Es decir, la preocupación que da el ámbito privado hace que se tripliquen los accesos a la educación que fomenta el Estado.

Lamentablemente, esta «brecha de oportunidades» existente entre 2 alumnos que estudian en colegios distintos se ve agravado justamente por una débil Política de Gobierno de otorgar de conectividad a escuelas públicas. Así se observa como hace tan solo un par de meses atrás, se declaró desierta una licitación que buscaba construir una Red Digital de la Educación, que se traducía en la conexión a Internet de 3000 escuelas urbanas, con anchos de banda entre los 512 k.o. y 4 Mb dependiendo del tamaño del establecimiento, toda vez que la única empresa que postuló (Telefónica) NO garantizaba la velocidad de conexión.
Didier de Saint Pierre, Director de Enlaces (el órgano del Ministerio de Educación encargado de la Informática Educativa) en declaraciones a La Segunda explicó como opera el modelo chileno en la actualidad: “Las escuelas contratan su propio proveedor de conexión a Internet de manera independiente, no existiendo ninguna administración de la calidad del servicio. La banda ancha que hoy existe responde a un estadio inicial y suele no superar la conexión domiciliaria simple, con la gran diferencia que en las escuelas es compartida por muchos puntos de acceso”.

Internet y población rural en Chile

Paralelamente a esta licitación desierta del Ministerio de Educación, la Subsecretaría de Telecomunicaciones (SUBTEL), lanzó hace poco el denominado «Proyecto Infraestructura Digital para la Competitividad e Innovación» que según dice el mismo organismo » se trata del programa de conectividad digital más ambicioso que ha tenido Chile», lo que en la práctica significa dotar de infraestructura y servicios de telecomunicaciones a más de 1.400 localidades a lo largo de todo Chile, lo que implica una población beneficiaria estimada de 3 millones de personas. En términos financieros el proyecto contempla una inversión superior a los 100 millones de dólares y un subsidio público de MM$ 35 mil ejecutado a través del Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones (FDT).

minimo internetA todas luces es una apuesta importante del gobierno y un avance en materia de conectividad, sin embargo surgen algunas críticas y propuestas. Así por ejemplo, la mayor crítica radica en que el FDT es un «modelo de negocio» implementado hace más de 10 años por la Ley General de Telecomunicaciones y en la que derechamente se subsidia a las empresas para instalar redes, entregándoles recursos y paralelamente un mercado nuevo donde pueden obtener «clientes sin indexar».
Paralelamente a este hecho controvertido (sobre todo por las razones que podrían existir para mentener este fondo), de las bases de licitaciones se desprende que esta «conectividad rural» será básicamente considerado 1 mega por $15.000 (pudiéndose cobrar $30.000 en la primera oportunidad como cargo de acceso al sistema). Incluso se da la alternativa que las empresas que ganen la licitación solo garanticen al menos un 10% de la velocidad de conexión (esto es garantizar 10 kbs/seg… es decir menos que la velocidad que entrega un módem corriente a 56 kbs/seg). Es decir, se podría dar un servicio deficiente y sin llegar a ser considerado «banda ancha» según los estándares internacionales…

Frente a la licitación misma, han aparecido voces de crítica por parte de ISP (proveedores de acceso a Internet) locales. Según nos dice el Mercurio como «incentivo al monopolio» califican los proveedores medianos de internet a la próxima licitación del FDT, orientada a la banda ancha rural. Por su parte, la Subtel argumenta que está pensada para las grandes empresas, porque pueden sustentar la conectividad en el tiempo.
Héctor Bustos, gerente general de Luz Parral y Luz Linares dice que «no sólo es imposible para nosotros participar, lo que es un fuerte golpe para la libre competencia. Sino que además todas las inversiones que hemos hecho en zonas rurales se verán afectadas. Llegará un gran competidor subsidiado por el Estado».
Por su parte Raúl Arrieta, gerente del FDT, acerca de este problema. Y el ejecutivo fue categórico en su respuesta: «La nueva licitación está pensada para muchos chilenos que aún están aislados de la conectividad. No para incentivar a la pyme. Para eso existen otras instancias en el Gobierno.»

«fibra oscura» (es decir, reserva de pelos de fibra óptica sin utilizar para el Estado, ya sea para que en un futuro se utilice por el mismo, se entregue en concesión o se intercambie por otros pelos a empresas privadas).
Y esto es posible, asi, hace tan solo 1 mes atrás Cristina Garmendia, Ministra de Ciencia e Innovación de España (sí, porque en ese país, como en Argentina existe un ministerio relacionado con Tecnología), anunció ayer la inversión de 130 millones de euros para la puesta en marcha de la red de fibra oscura bajo el proyecto RedIRIS Nova, aumentando de 1 a 100 “gigas” la capacidad de las redes de investigación, científicas y universitarias a los que da servicio RedIRIS.

<Internet y conectividad actual en Chile

Ahora bien… estos son proyectos e ideas… ¿pero que hay de la actual situación de Chile en materia de conectividad?
Un lento crecimiento experimentaron en Chile las conexiones a Internet de banda ancha durante el primer semestre del 2008, según indicó la última versión del Barómetro Cisco de la Banda Ancha. De acuerdo con el estudio, entre enero y junio de 2008 se registraron 80.000 nuevas conexiones a Internet, cifra que representa sólo un 6% de incremento con respecto al semestre anterior, cuando el Barómetro registró un crecimiento de un 10%.

El análisis indica que es probable que la masa crítica de la banda ancha ya esté consolidada y concentrada además en el segmento socioeconómico alto, situación que explicaría este freno en el sostenido crecimiento de esta tecnología en Chile. Este estancamiento en las cifras requiere tomar medidas para llevar la banda ancha hasta los segmentos que actualmente ni siquiera cuentan con un computador, dado que las metas de conectividad consideran lograr que el 50% de los hogares del país cuente con una conexión a Internet, cifra que al concluir el primer semestre del 2008 llega sólo al 26,8%.
La brecha es máxima sobre todo para internet banda ancha, ya que cuatro de cada cinco hogares ABC1 tienen banda ancha (80%), mientras que sólo uno de cada 18 lo tiene en el segmento DE (5,5%). (esto, según un estudio de Boston Consulting Group (BCG).)

 

Por tanto, el fenómeno real y actual es que la conectividad de banda ancha a disminuido en cuanto a crecimiento, principalmente por costos. Esto, porque efectivamente Chile posee uno de los precios por «cada mega» de acceso a Internet más caros. Según cifras de The Information Technology and Innovation Foundation sobre los países de la OECD en su estudio Assessing Broadband in America: OECD and ITIF Broadband Rankings , un extremo está Japón donde cada megabit cuesta 27 centavos de dólar, seguido de Corea con 45 centavos y Suecia con 63 centavos. Según el estudio, en España cuesta US$12 y en México sube a US$60. En Chile el costo por 1 Mbps oscila entre los US$60-70 dólares. Eso convierte a nuestro país en el segundo más caro, después de Turquía donde 1 Mbps cuesta US$115. Entre los 30 países del ranking, el precio promedio son US$16 por megabit y la velocidad promedio son 9 Mbps.

Si en países como Australia se promete que el 99% de la población tendrá un Ancho de Banda de 12 MBPS en el 2009, ¿porque en Chile aun pensamos en 1 mega como obligatorio de exigir y no se invierte de una vez por todas y el estado financie la fibra óptica en todo Chile?

fuente foto: http://www.flickr.com/photos/[email protected]/2237672558/

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